Recomendaciones
Guía de Cuidado: Mantén tu Cesura Impecable
Cada pulsera Cesura ha sido creada no solo como un recordatorio visual, sino como una pieza de joyería delicada. Sigue estos sencillos rituales para que su brillo te acompañe siempre.
1. Evita el contacto con químicos diarios
El agua limpia de la lluvia o el gesto de lavarte las manos no dañan la pieza. Sin embargo, los geles, champús, suavizantes de ducha y el cloro de las piscinas contienen agentes abrasivos que desgastan y alteran el color del baño de oro. Te recomendamos quitarte la pulsera antes de ducharte o nadar.
2. Perfumes y cremas, siempre antes
Los componentes de las colonias, cremas corporales o protectores solares pueden opacar el brillo del metal. Un buen hábito es aplicar tus productos cosméticos habituales, esperar unos minutos a que la piel los absorba por completo y, entonces sí, colocarte tu Cesura.
3. Limpieza suave y guardado
Si notas que la placa pierde algo de lustre por el uso diario o el pH de la piel, frota la superficie suavemente con un paño seco de algodón (evita productos de limpieza líquidos). Cuando no la lleves puesta, te aconsejamos guardarla en su cajita original para protegerla de la humedad ambiental y el roce con otras piezas.
“Cuidar de los objetos que nos devuelven al presente es, también, una hermosa forma de regalarse una pausa.”